Disfraz de tio al que se la suda: No tiene precio

Halloween fue ayer, o antes de ayer, o un día de estos pasados y me dije de hacer algo para la ocasión, como por ejemplo escribir sobre videojuegos de miedo y sobre el mucho miedo que dan si estas solo en una casa enorme, a oscuras, con la tele a tope y rodeado de amigos cabrones que desde la sombran planean como hacer que te dé un ataque al corazón (no hablo por experiencia propia, pero sería divertido hacérselo a alguien). Sin embargo creo que mucha, muchísima gente ya ha tratado este tema estos días pero me mantendré en mis trece y haré lo mismo. Para que veáis que originalidad no me falta.

El primero del que voy a hablar, más que nada por ser el más antiguo, es el primer Alone in the Dark que salió para Pc allá por 1992. Fue la primera aventura de este tipo que utilizaba un motor 3D y con modelos tambien en tres dimensiones. O algo lo suficientemente cercano. Edward Carnby, investigador privado (también podías elegir a su equivalente femenina, pero Edward fue el que apareció en las siguiente entregas) se propone investigar una mansión abandonada en la que ha ocurrido un suicidio misterioso. Una vez allí monstruos de todo tipo, desde zombies hasta malvadas plantas de la ducha (y que conste que no estoy de broma) te atacaran y pondrán tu vida en peligro así que tendrás que salir de la casa lo más rápido y sano posible.
Es un juego de 1992 y pionero en el 3D, así que uno de los puntos más flojos del juego son sus gráficos hasta tal punto que la mayoría de las veces no sabes que demonios es lo que estas intentando matar, pero que pretendes que no se te acerque lo suficiente.
Sin embargo para crear una atmósfera terrorífica, saber como es lo que te está atacando es lo de menos, y la música es aquí donde cobra una gran importancia. De hecho, recuerdo que el juego acostumbraba a cambiar el ritmo de la música cuando estabas siendo amenazado cosa que solía alertarte de que algo estaba punto de pasar. Pues bien, mis experiencias con “Alone in the Dark” se limitan a una versión algo corrupta que acostumbraba a poner esta canción cuando le venía en gana. No es necesario que diga que no era nada agradable.

Silent Hill, mi saga de juegos de miedo favorita y no solo por su atmósfera terriblemente angustiante, monstruos grotescos y aterradores y acertijos con extra de frustración. Sobre todo Silent Hill destaca por su elaborado argumento y gran carga simbólica de prácticamente todo lo que aparece en el juego.
Los protagonistas del juego suelen verse retenidos en el diabólico pueblo de Silent Hill (la mayoría de las veces) por una u otra razón y allí sus más oscuras pesadillas y secretos se vuelven carne transformándose en horribles engendros producto de mentes perturbadas. Engendros que se pueden describir como enormes cachos de carne desfigurada con extremidades acabadas en punta y mala hostia a excepción del que aparece más arriba: Pyramid Head (Cabeza de pirámide) que sólo tiene extremidades acabas en punta y mala hostia. Me he tomado la molestia de demostrar mi teoría creando un engendro “silenthilesco” tomando como base cachos de carne de animales y cosas con punta. ¡En tres sencillos pasos! (¡viva yo!)

El primer paso es sencillo, buscar imágenes de cachos de carne y cosas con punta con las que trabajar. Lo ideal es que estos estén lo más ensangrentados posible asi ya tenemos la mitad del trabajo hecho.
Una vez hemos seleccionado nuestra materia prima de trabajo debemos modificarlos y reorganizarlos de tal forma que consigamos construir algo que se parezca ligeramente a un ser vivo. Es decir, que tenga extremidades, cabeza, o algo lo suficientemente parecido a ello. Recordemos que el objetivo es que parezca un ser humano, no que lo sea.
El tercer y último paso es el de adaptarle al modelo todas las partes puntiagudas y amenazantes que tengamos. Cuchillos, alambre de espino, guadañas, clavos. en fin, como si hubiéramos metido un trozo de carne en una ferretería y luego la hubiéramos hecho volar por los aires con todo dentro.
Asi y con el toque de nuestro amigo el photoshop (para darle el tono macabro, sanguinoliento y demacrado que tanto gusta en casa) conseguimos una criatura que bien parece salida del infierno más profundo.

Sin embargo este tipo de monstruos, a pesar de ser terrorificos cuentan con una enorme falta de personalidad. vamos, que por no tener no tienen ni cara y aunque seguramente esten deseando arrancarte la tuya para ponérsela de mascara esto no les hace ser más interesantes que cualquiera de los participantes de Gran Hermano despues de caer en un tanque con ácido. Pyramid Head (que ya he mencionado antes y que aparece en una imagen más arriba), por el contrario, es uno de los iconos de Silent Hill más admirado por los fans. Personalmente creo que debe ser porque acostumbra a llevar un cuchillo de carnicero gigante y perseguirte incansablemente por todo el pueblo. ¿Pero que ha sido de él desde su última aparición? Se sabe que va a hacer una aparición en el próximo Silent Hill, sin embargo he enviado a mi mejor investigador a descubrir que ha sido de él durante estos años. Ojo a las fotografias.Es increíble como las crísis económicas afectan hasta a verdugos homicidas demoníacos.

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~ por Korthal en noviembre 3, 2008.

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